3 Enero 2010

Volante repartido por algunos vecinos:
El domingo 20 de diciembre fue asesinado en la comisaría 15, Nelson Daniel Tourrelles.
Tenía 34 años y un hijo y una hija de 9 y 14 años.
Con todos los engaños posibles, la policía intentó cubrirse, diciendo que murió en el hospital, pero Nelson había muerto en la comisaría, a causa de los golpes recibidos.
Sufría ataques de pánico y había sido detenido por pedir ayuda. Aunque algunos vecinos intentaron explicar la situación a los policías cuando lo esposaban, a éstos no les importó si era bueno o malo, o si estaba en una crisis..
No queremos dar más detalles porque todos los pueden imaginar, los encubrimientos, las mentiras y el sufrimiento de la familia, al intentar saber qué había pasado.
Igual que el asesinado en la seccional 12, ahora muere otra persona en la ya sangrienta seccional 15.
No fue el primero, ojalá sea el último.
Nos negamos a las mentiras de los defensores del orden y a sus excusas.
Quieren acallar todo con un par de procesamientos, quieren acallar todo con un par de excusas, que si ganan poco o que fue un accidente o cosas así.
Conocemos esos “accidentes”, esos “errores”, el único error es su existencia, la existencia de personas que para defender el orden establecido de ricos y pobres les dan un arma y los mandan a la calle.
La desigualdad necesita de estos mercenarios, necesita que anden en la calle dando miedo, necesita de ellos, de sus golpes, de sus torturas y de sus muertes.
No conocimos a Nelson (el Nani) y es un vecino que ya no conoceremos. Pero para nosotros él no es un número más para olvidar, una noticia pasajera que ya nadie comenta porque a la tele no le importa más.
No es algo que acallarán con un par de procesamientos.
Queremos levantar la voz para decir que en el barrio no todos somos así, nosotros no olvidamos, no nos callamos y no la dejamos pasar.
No somos alcahuetes y cuando vemos un patrullero sabemos que es la muerte, cuando vemos un botón, sabemos que ahí va la muerte.
Sabemos que ellos golpean y se encubren siempre, esta vez fue Nelson, pero podría haber sido otro.
Y por Nelson, por los que antes han sido golpeados y asesinados en la 15 o en cualquier comisaría, por todos, no olvidaremos.
En la medida en que nosotros no nos sepamos defender, estas cosas seguirán pasando, seguiremos velando hermanos en sus comisarías.
En la medida en que no defendamos nuestros códigos de solidaridad, de apoyo mutuo, de decir la verdad aunque les duela, mientras no campeen nuestros códigos, ellos nos impondrán los suyos, su violencia, su desprecio.
Salgamos a la calle, mirémonos a las caras, ayudémonos entre nosotros y que ningún vecino más amanezca sin vida en una celda del estado.
Prohibido olvidar.
Vecinos de Villa Española, la Unión, Malvin Norte y Flor de Maroñas.