
El Instituto Pasteur de Montevideo inaugura en el 2006 un moderno edificio con facilidades para la investigación científica, y se convierte en un centro internacional de investigación biomédica y de entrenamiento para científicos.
La Unidad de Animales Transgénicos y de Experimentación (UATE) es una de las ocho plataformas tecnológicas con las que cuenta el Instituto Pasteur de Montevideo.
Se comenzó a armar la mencionada plataforma a principios del año 2007, cuando el instituto iniciaba sus actividades en Uruguay. Previamente se había creado una conexión con el Instituto Pasteur de París, poniendo a punto todo lo necesario para hacer posible que las tecnologías transgénicas en roedores comenzaran a aplicarse en Montevideo. Durante los primeros 18 meses se avanzó bastante, logrando el objetivo de tener a disposición de la comunidad científica de la región la posibilidad de generar roedores transgénicos y mantenerlos en un bioterio. La finalidad de esto es iniciar los primeros proyectos con diferentes grupos de la región para proveerlos de ratones transgénicos. La generación de ratones transgénicos siempre ha sido una limitante importante para los grupos de investigación de la región.
Las actividades que lleva a cabo la UATE se pueden resumir en: generación de ratones transgénicos por microinyección de pronúcleos y recombinación homóloga en células madre embrionarias, criopreservación de embriones y semen, rederivación embrionaria y próximamente fertilización In Vitro. Asimismo, hay acuerdos particulares con la industria farmacéutica donde se está evaluando, mediante experimentos en animales, la actividad biológica de diferentes medicamentos.
El próximo objetivo es comenzar a generar sus propias líneas de investigación, manteniendo a la vez la colaboración con otros grupos. En este sentido, existe particular interés en que la unidad pueda servir de apoyo y aportar sus recursos para complementar el trabajo en diferentes áreas de la ciencia. En este sentido ya se están realizando colaboraciones tanto con grupos que estaban establecidos en la región, así como con grupos más recientes.
Por otra parte, se llevan a cabo actividades con supuestos fines educativos. En este marco, se realizará en Uruguay desde el 23 de Marzo al 1ro de Abril de este año, en el Instituto Pasteur, un Curso Internacional “Genómica Funcional en Biomedicina”. El objetivo general del curso sería explorar las bases de la tecnología de microarreglos. Diseño de experimentos, la extracción y ampliación de ADN, la hidratación de chips de expresión, la introducción a la hibridación genómica comparativa (CGH) y otras aplicaciones de los microarreglos.
Ésta no sería la primera actividad de tales características organizada en Uruguay, de hecho, el pasado año, entre el 24 de Noviembre y el 5 de Diciembre, se llevó a cabo el Curso Internacional sobre Genética de Roedores de Laboratorio; en el Instituto Pasteur, en esta ocasión. Fue un curso basado fundamentalmente en técnicas utilizadas en genética formal, cuantitativa y funcional, y se abordron tópicos tales como origen y diversidad de las cepas de laboratorio, su anatomía e histopatología, uso de microsatélites para monitoreo genético, mapeos genéticos de mutaciones recesivas, clonaje posicional, mutagénesis, uso de QTL y otras técnicas como transgénesis clásica y uso de vectores lentivirales, así como recombinación homóloga en células madre embrionarias de ratón.
Un animal transgénico es lo mismo que un vegetal transgénico, esto es un organismo al que se le ha añadido una parte de un genoma extraño, de un animal o de un vegetal.
En estos momentos la “fabricación” de animales transgénicos se lleva a cabo con cuatro objetivos:
1. Obtener modelos animales para la experimentación.
2. La transganadería. Aumentar la productividad respecto a los sistemas pecuarios tradicionales (crecimiento más rápido y mayor, potenciar determinadas cualidades, aumentar la resistencia a las enfermedades, entre otras).
3. El biopharming u obtención de productos especiales mediante la transgenia (generalmente sustancias de interés farmacéutico).
4. El xenotransplante.
1. Obtener modelos animales para la experimentación:
Prácticamente la totalidad de animales transgénicos ofrecidos en el mercado de “modelos animales” son los llamados “ratones de laboratorio”, pero cada vez se modifican más especies animales (perros, ratas y conejos, entre otros).
La producción de modelos animales transgénicos está muy difundida en América del Sur. Por ejemplo, los Bioterios de la UNAM, en México; el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, en la Habana; en la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile y en el instituto Milenio de Estudios Avanzados de la Universidad de Ñuñoa, también en Chile.
2. La transganaderia:
En estos momentos no se ha desarrollado del todo la idea de animales transgénicos con fines agropecuarios (vacas que producen leche con más proteínas, por ejemplo), por ahora, el campo más avanzado en este sentido es el de la piscicultura. La transgenia de los peces e invertebrados tiene la ventaja de que la fecundación y el desarrollo embrionario son, generalmente, externos y no es necesario implantar el cigoto en una hembra, además, tienen el ciclo vital más corto.
La piscicultura es un negocio en expansión, cada vez hay más variedad y cantiad de peces son criados en cautividad, además, es un negocio extremadamente contaminante.
3. Biofarming:
El biofarming es un neologismo resultante de un juego de palabras en inglés, entre las palabras “farming” de “farm”, que significa “granja” y “pharming” de farmacia. Se refiere a la producción de sustancias de interés farmacéutico mediante organismos transgénicos, vegetales cultivados o animales, sobretodo mamíferos y peces. El mercado de estas sustancias, que actualmente se obtienen de organismos naturales no artificializados o de biorreactores, se sitúa en más de 25.000 millones de dolares al año.
Con el biofarming el animal queda reducido al papel de birreactor, ya no es la relación de dominación domesticada de la ganadería convencional, sino la cosificación artificializada de un ser vivo.
4. Xenotransplante:
Hay una última utilidad de transgenia con mamíferos, se trata de introducir genes humanos en otra especie animal para obtener tejidos y órganos para el xenotransplante (el principal candidato es el cerdo, por lo visto, muy parecido a nosotros).
El principal problema del xenotransplante, aparte del rechazo agudo, es la posibilidad de transferencia de patógenos de otro animal a humanos. Hay indicios, en algunos experimentos, de infecciones de este tipo. De cualquier modo, la totalidad de los xenotransplantes ensayados en humanos y primates han sido un fracaso y la supervivencia no ha superado nunca unas semanas y en la mayor parte solo unos pocos días.
Ciertamente es imposible vivir al margen de la artificialización, ya que no es una cuestión elegible, sino que impuesta. Por ejemplo, se puede cuidar la alimentación, pero con la mayoría de la soja transgénica plantada en el mundo esto se torna complicado. Y lo mismo nos pasará con otras biotecnologías, cuando estas irrumpan en la vida cotidiana.
No es suficiente rechazar la artificialización parcialmente, boicoteando algunos productos. El rechazo ha de ser total, es preciso destruir la lógica del sistema de dominación.
No alcanza con rechazar un alimento transgénico o una práctica biotecnológica, para acabar con todo esto es necesario el completo rechazo al capitalismo al estado, a la civilización y a toda forma de dominación.
¡Por un mundo libre y salvaje…!